9.7.07

MI DEBILIDAD DE PEQUEÑO BURGUÉS

Paso a admitir una de mis peores debilidades burguesas, la de denunciar al sistema, con la consecuencia negativa de que al mismo tiempo me denuncio. Con esa acción alivio mi angustia al calmar la voz de mi consciencia, pero quedo descalificado para otra función más importante. Es sabido que una acción vale más que escribir.

Ya está hecho, ahora adelante. Pero de paso nótese el tic de prudencia y sigilo que nos quedó de los años de proscripción que soportamos las organizaciones del campo popular.

La burguesía contraataca. Nunca perdió el poder, pero busca recuperar el control de los recursos de la superestructura del sistema.

Al decir burguesía, estoy diciendo imperialismo y mafia, porque si se tratara solamente de burguesía nacional, eso en el caso de que existiera una burguesía nacional, no creo que cometiera un acto de suicidio. Quiero decir, se está ejecutando un plan que golpea duramente al gobierno nacional, pero que por elevación ataca al pueblo, como es natural. Una acción así ejecutada por la débil burguesía nacional, es lo que vendría a ser suicidio. Por lo tanto, no cabe pensar otra cosa que se trata de un acto de guerra imperialista asociado a la mafia. que alguna vez se la ha llamado sinarquía internacional. El enemigo que intentan doblegar, una vez más es la clase trabajadora, pero la lógica más elemental indica que el objetivo mediato también será la pequeña burguesía.

Algunos sectores tilingos de la sociedad, profesionales liberales de nota, o comerciantes que explotan uno o varios locales comerciales de la calle Florida, pequeños industriales, alguno que otro empleado jerárquico, en suma el sector que consiguió ser dueño de una casa habitación, otra de veraneo y uno o dos automóviles están inquietos porque les empezaron a cobrar los impuestos que adeudan. Hablan de “gobierno confiscatorio”. Dado que también son propaladores de las opiniones que se cuecen en el caldero de las fuerzas de la sinarquía, en definitiva están siendo idiotas útiles.

El imperialismo aprendió muy bien las enseñanzas de nuestro compatriota, glorioso comandante, que por mucho tiempo seguirá inspirando a los trabajadores organizados del mundo, en el sentido de abrir uno, diez, cien frentes de combate. Ataca por el flanco de los recursos naturales, agua, glaciares, petróleo, minerales. Pero no descarta hacer suyo el teatro de operaciones que son las ciudades, la superestructura del sistema y quedaría muy conforme si pudiera disparar el arma de la inflación económica. Para esto último, viste el ropaje de las organizaciones seudo revolucionarias de la izquierda colonizada y montados en legítimas aspiraciones de los trabajadores, exasperan a la sociedad imprimiendo una virulencia desproporcionada a sus reclamos. Diga el lector, en qué concluye si observa que los representantes de la izquierda colonizada, continuamente disponen de los espacios de comunicación de la oligarquía. Diga también, por qué cree que grupos autodenominados trotsquistas o marxistas de preferencia eligen fustigar a reconocidos luchadores del campo popular, mucho más que a los culpables de gravísimos ilícitos contra el pueblo y aún más, culpables de traición a la patria. ¿Son solo coincidencias o es legítimo inferir un contubernio repugnante? Señores tilingos ¿creen natural que en la televisión argentina, el ministro de justicia tenga menos espacio para comunicar su tarea, que la esposa del vivillo que con aire de predicador de cuaresma quiere hacernos creer que lucha por los jubilados y los desocupados?

Hoy quiero dar una voz de alerta. Las escuelas de la Provincia de Buenos Aires están siendo objeto de una reparación y remodelación como nunca antes pude ver en mis casi treinta años de trabajar en algunas de ellas. También están siendo equipadas con toda clase de material, incluidas máquinas herramienta modernas en las de enseñanza técnica. Es muy grato comprobar que para los trabajos se recurre a pequeñas empresas de la zona, que prestan el mismo servicio de calidad satisfactoria, que cualquiera de nosotros hubiera podido contratar, cosa que aleja las suspicacias que se presentan con la vieja práctica de la subcontratación. A todas luces se trata de una experiencia que debería convocar, y seguramente lo hace, a todos los miembros de la comunidad educativa, para que se sientan motivados a defender esto que es una conquista de los trabajadores. Conquista que representa nada menos que la educación de sus hijos y un excelente camino para la movilidad social. Ahora bien, en medio de un período de intenso frío, al punto que mientras escribo esto está nevando en Buenos Aires como no ocurría desde 1918, la empresa distribuidora de gas ha cortado el suministro en varias escuelas, aduciendo deficiencias en la instalación, siendo que es el único medio de calefacción.

He querido decir alerta, porque esta medida forma parte de toda una escalada dirigida a perder el espacio trabajosamente ganado. Frente a esto quiero recordar que “solo el pueblo salvará al pueblo” y recordar que “la organización vence al tiempo”.

8.7.07

QUERIDA AMIGA


Eloah Tais de Ribeirâo Preto, Sâo Paulo, Brasil que me distingue con su delicada amistad y muy estimulante cariño.

ARGENTINA


Tengo suficientes años como para suponer con alto grado de certeza, que en ese diccionario se hable de una Argentina que conocí y me gustaría saber dónde se editó, para interpretar el punto de vista desde el cual fue escrita esa definición. ¿Habrán pasado cincuenta años desde que se escribió? Si así fue, sorprende que haya sido necesario todo ese tiempo para descubrir cómo fue la Argentina. Mucho más sorprende que tantas voluntades no lo pudieron ver y apreciar cuando transcurrían aquellos días felices y que hayan prestado oídos a las zonceras con que se logró crear ilusiones que justificaran un descontento sin razón.

Sin dudas que dejó de ser una definición ajustada, entre otras cosas, porque los argentinos hemos dejado de soñar una patria como aquella y luego la hemos perdido. Tal pérdida, que se vive como un pesar, también representa una fuente para el aprendizaje, eso espero.

La pregunta que surge, ¿cómo se escribiría hoy una definición de Argentina?, sinceramente no la puedo contestar. A lo que sí me atrevo, es a decir cómo la escribiría yo.

Ateniéndome a los mismos parámetros que se toman en consideración en el diccionario, diría que aquella Argentina es la que fue y también la que puede ser.

Omitiría mencionar hipotéticos países rivales, porque no está en mi espíritu y me parece nimio, no creo que eso constituya un valor en la cuenta que hacemos los trabajadores, aparte de que en muchos aspectos seguimos llevando ventajas sobresalientes y la principal hay que buscarla entre lo que estamos construyendo.

Mi definición contendría loor hacia los que resistieron la perdida de aquel estadio. Admiración por los recursos que emplearon; honra por la generosidad con que entregaron sus bienes y la vida; gratitud por la persistencia; vergüenza por las omisiones; repudio y condena por los que facilitaron; denuncia de los travestidos, porque el enemigo debería evidenciarse por sí mismo y resulta ser indigna cosa que Caín venga a vestir la piel de cordero.

Mi definición diría que estamos en camino. Que la coyuntura histórica ofrece una posibilidad espléndida. Que la escupidera ya nos la hemos puesto, que es el turno del yelmo y que el aura sigue siendo nuestro sueño.

De cuño propio, añadiría a aquella antigua definición, algo que omite. Agregaría que aquel fue un orden de amor, y cuando el amor no estuvo, fue un orden de justicia. La ausencia de tales valores, fue la guerra con demasiadas víctimas entre los más débiles. También cayeron fuertes, a quienes echo de menos, pero soy consciente de que fue consecuencia de su elección, su victoria consiste en que la gloria los cubre y su felicidad, la gesta que protagonizaron.

Nada mejor que vivir de acuerdo con alguna de las tendencias en boga. Garantiza obtener aceptación de parte del grupo que la sostiene. Y mucho mejor si el grupo está integrado por pares, de manera que uno no se vea obligado a desclasarse para pertenecer, y todos felices haciendo intercambio de plumas. Solo quien no quiere ver, podría pasar por alto que hay toda una tendencia muy bien estructurada, a la que adhieren eficaces plañideros. Tienen expresiones que van desde esta leyenda que alguien anónimo escribió en una pared de mi calle Carlos Guido y Spano con una caligrafía llamativa, que dice: “UNOS NACEN CON SUERTE, OTROS NACEN EN ARGENTINA”. También hay expresiones del habla, como la que prefiere decir “este país” en cambio de “mi país”, la cual elude que se trata del propio. Hay muchas otras, solo que no quiero agregarlas porque me haría perder tiempo y porque alguien que lea esto, me podría considerar un calumniador. Por todo esto, lamento haber dicho mi definición actual de Argentina, porque no coincide con lo que espera la tendencia de la queja. La causa es que siento que cualquiera que vive en concordancia con un fuerte deseo por restaurar aquella era dorada y que al alcanzarla le aparecerá el sueño de una era mejor, ese ya está disfrutándola y por consiguiente no hace parte de la pléyade quejumbrosa.

Me siento feliz por vivir en Buenos Aires, que es la segunda ciudad de España, según dicen unos, o la tercera provincia, dicen otros; tercera ciudad de Italia; primera de Paraguay; rodeado de bolivianos y peruanos. Siento muchas voluntades que hacen su aporte. Me gusta mucho saludar a mis amigos paraguayos en guaraní y a los bolivianos en quechua, como para expresarles que aquí no son considerados extranjeros. De manera tal que en mi definición de la actual de Argentina, no debe verse un sentido de patriotismo que acaba en mi propia frontera, porque esa clase de amor a la patria sería algo muy parecido al odio.

Otra vez quiero decir que lamento haber escrito estas cosas tan densas. A favor de mi disculpa agrego que el motivo ha sido esa pregunta tan estimulante: qué diría hoy un diccionario, y el ardiente deseo de comunicar que el sueño por un mundo mejor, y alguna que otra acción en esa dirección, traen mucha alegría.


Haga clic sobre la imagen, para ampliarla y poder leer la definición de Argentina que contiene este dicionario

4.7.07

RETRATO


Boda en Santaní, Paraguay. Retrato sobre papel, realizado con lápiz grafito, sanguínea grasa, sanguínea seca y tinta.

RETRATO


Boda en Santaní, Paraguay. Retrato sobre papel, realizado con lápiz grafito, y tinta.